martes, 22 de marzo de 2011

miércoles, 16 de marzo de 2011

Fukushima

En el momento en que estoy escribiendo esto, 16 de marzo, todos sabemos, por los medios informativos, como están las cosas en Japón, de mal en peor y con la palabra apocalíptico de titular descriptivo, ahora bien, lo que sorprende en grado superlativo es cómo un país que ya sufrió la más grande masacre de la historia contemporánea con los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki, apostase en su momento por la dudosa energía limpia, mal llamada así, de las nucleares.

Desde hace muchos años siempre se habló de que el archipiélago nipón un día desaparecería bajo el mar ya que es zona volcánica y, por tanto, sentenciada, lo que me extraña es que en un país con tales perspectivas se hayan ido instalando progresivamente centrales nucleares sin pensar, ni por un momento, que un sonado terremoto podía no sólo dar al traste con vidas y haciendas, sino, también erosionar letalmente esas centrales con los resultados que estamos viendo ahora, porque, por muy seguras que fueran, la incontrolada fuerza de la Naturaleza es de una magnitud tal que parece mentira que nadie, y al decir nadie me refiero a esos señores denominados especialistas y expertos, hayan podido prever que una catástrofe semejante pudiera llegar a producirse.

Bueno, pues se ha producido, ¿y ahora qué?, ¿seguirán el resto de los gobiernos del planeta abogando por "la energía limpia"?

Indigna comprobar que habiendo energías alternativas, sol, agua y viento, los países se empecinen en utilizar la más mortífera de las soluciones, y no es excusa el afirmar que las energías alternativas son caras, porque blindar nucleares para que no exploten es más caro aún, y eso por no mencionar ya a los cementerios de residuos radioactivos, que si se instalan en tierra firme serán malos vecinos y si se sepultan en el fondo del océano igualmente están expuestos a terremotos que los partan como si fuesen cáscaras de nuez.

Si empleásemos el sentido común, podríamos evitar una hecatombe universal, porque aún estamos a tiempo, un tiempo que cada vez se reduce más y más. Reflexionemos sobre ello.

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FUKUSHIMA Copyright 2011 Estrella Cardona Gamio
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martes, 8 de marzo de 2011

8 de marzo



DECLARACIÓN DE LOS DERECHOS
DE LA MUJER Y DE LA CIUDADANA
Olympe de Gouges, 1789

(Incluido en mi libro
LA TRAMPA DE SER MUJER)



ARTÍCULO PRIMERO
La mujer nace libre y permanece igual al hombre en derechos. Las distinciones sociales no pueden estar fundadas más que en la utilidad común.

II
El objetivo de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles de la Mujer y del Hombre. Estos derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y, sobre todo, la resistencia a la opresión.

III
La meta de toda soberanía reside esencialmente en la Nación que no es más que la reunión de la Mujer y el Hombre: ningún cuerpo, ningún individuo, puede ejercer autoridad que no emane de ellos.

IV
La libertad y la justicia consisten en devolver todo lo que pertenece a los otros; así, el ejercicio de los derechos naturales de la mujer sólo tiene por límites la tiranía perpetua que el hombre le opone; estos límites deben ser corregidos por las leyes de la naturaleza y de la razón.

V
Las leyes de la naturaleza y de la razón vedan todas las acciones nocivas para la Sociedad: todo lo que no esté prohibido por estas leyes, prudentes y divinas, no puede ser impedido y nadie puede ser obligado a hacer lo que ellas no ordenan.

VI
La ley debe ser la expresión de la voluntad general; todas las Ciudadanas y Ciudadanos deben concurrir personalmente, o por medio de sus representantes, en su formación, y debe ser la misma para todos; todas las Ciudadanas y todos los Ciudadanos; siendo iguales a sus ojos, deben ser igualmente aceptables a todas las dignidades, puestos y empleos públicos, según sus capacidades y sin más distinción que la de sus virtudes y sus capacidades.

VII
Ninguna mujer puede ser excluida de ser acusada, detenida y encarcelada en los casos determinados por la Ley. Las mujeres obedecen como los hombres a esta Ley rigurosa.

VIII
La Ley no debe establecer más que las penas estrictas y evidentemente necesarias y nadie puede ser castigado más que en virtud de una Ley establecida y promulgada anteriormente al delito y legalmente aplicada a las mujeres.

IX
Todo el rigor ejercitado por la Ley, recaerá en cualquier mujer que haya sido declarada culpable.

X
Nadie debe ser importunado por sus opiniones incluso fundamentales; si la mujer tiene el derecho de subir al cadalso, debe tener también igualmente el de subir a la Tribuna con tal que sus manifestaciones no alteren el orden público establecido por la Ley.

XI
La libre comunicación de los pensamientos y de las opiniones es uno de los derechos más preciosos de la mujer, puesto que esta libertad asegura la legitimidad de los padres hacia los hijos. Toda Ciudadana puede, pues, decir libremente, soy madre de un hijo que os pertenece, sin que un prejuicio bárbaro la fuerce a disimular la verdad; con la salvedad de responder por el abuso de esta libertad en los casos determinados por la Ley.

XII
La garantía de los derechos de la mujer y de la Ciudadana precisa una utilidad mayor; esta garantía debe ser instituida para ventaja de todos y no para utilidad particular de aquellas a quienes es confiada.

XIII
Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, las contribuciones de la mujer y del hombre son iguales; ella participa en todas las prestaciones personales, en todas las tareas penosas, por lo tanto, debe participar en la distribución de los puestos, empleos, cargos, dignidades y otras actividades.

XIV
Las Ciudadanas y Ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o por medio de sus representantes, la necesidad de la contribución pública. Las Ciudadanas no pueden adherirse más que por la admisión de un reparto igual, no sólo en la fortuna sino también en la administración pública, y si determinan la cuota, la base tributaria, la recaudación y la duración del impuesto.

XV
La masa de las mujeres, agrupada con la de los hombres para la contribución, tiene el derecho de pedir cuentas de su administración a todo agente público.

XVI
Toda sociedad en la que la garantía de los derechos no esté asegurada, ni la separación de los poderes determinada, no tiene constitución; la constitución es nula si la mayoría de los individuos que componen la Nación no ha cooperado redactándola.

XVII
Las propiedades pertenecen a todos los sexos reunidos o separados; son, para cada uno, un derecho cuando la necesidad pública, legalmente constituida, lo exige evidentemente, y bajo la circunstancia de una justa y previa indemnización.


Enlace relacionado:

lunes, 31 de enero de 2011

Libreros

No hace mucho he leído que Federico Moccia, el famoso escritor italiano de novela romántica, dice que por buena que sea una obra literaria, si carece del respaldo del marketing nadie se entera de su existencia, y le asiste toda la razón.

Cualquier novela, desde su gestación hasta un hipotético apoteosis final en olor de multitudes, transita por varias etapas con más pena que gloria, y estas etapas son: primero su nacimiento propiamente dicho que conlleva el escribirla, segundo el encontrar una editorial que la publique, vía crucis lleno de amarguras, o publicársela el mismo autor siempre lastrado por su ignorancia sobre el tema ya que no sabe nada de ediciones y marketing, pues piensa, llevado de disculpable ingenuidad, que basta con llegar y moler, tercera, si se han salvado estos escollos aún queda el rabo por desollar, o sea los libreros, pieza fundamental para que un libro tenga difusión, y ahí quería yo llegar.

El librero, por regla general, no acepta de buen grado el que desconocidos en el mundo de la edición ocupen un lugar preferente en sus escaparates, a menos que los avale una importante editorial, claro. En el primer caso, que es el que nos interesa, el librero te puede aceptar a regañadientes, cuando no se niega en redondo, pero si te acepta no cantes victoria porque no expondrán tu obra en el escaparate sino que la hallarás cuidadosamente escondida en estantes semi ocultos u olvidados, y te aseguro que nadie, nadie, con semejante fórmula, sabrá que existes.

El librero, por regla general, salvo honrosas, y contadas, excepciones, suele ser una persona que espera a que el libro se venda solo porque él es incapaz de promocionarlo con un buen boca boca-oreja a menos que sea un best seller, que son los que menos necesitan de esa publicidad gratuita.

Por supuesto que estoy hablando de España porque en el extranjero, otros casos se dan de libreros que sí hablan de sus novedades, por desconocidas o humildes que sean, ¿si no cómo explicar el éxito de El cuento número trece, o el de El niño con el pijama de rayas?

Antes he mencionado que existen honrosas excepciones en el universo librero, y es cierto, hay que ser honesto y reconocerlo, pero son tan escasas que cuando surgen hacen historia, a veces entrañable y digna de ser divulgada con la esperanza de que una golondrina si haga primavera.

En Sant Cugat del Vallès, donde resido desde hace muchos años, hay una librería, Paideia, en la cual el año pasado, se jubiló Lluïsa, una mujercita encantadora, amable, servicial y una completa enamorada de los libros, que durante 40 años ha estado trabajando en pro del libro y del comprador con sus recomendaciones. Nunca ha dejado que un libro se vendiera solo, ha respondido a preguntas, ha orientado, ha sugerido a indecisos, todo ello siempre con la sonrisa en los labios y sin dar nunca muestras de cansancio. Lógicamente, el resultado ha sido una clientela que se convirtió en amiga, como ampliamente se lo demostró cuando ha llegado el momento de jubilarse, con un reconocimiento multitudinario e infinidad de regalos y muestras de sincero afecto, incluso el alcalde fue personalmente a sumarse, como uno más, al testimonio público.

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LIBREROS Copyrihgt 2011 Estrella Cardona Gamio
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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Comienza el año leyendo un relato de ciencia-ficción

Estrena el año 2011 con un cuento de ciencia-ficción incluido en mi libro El abrigo de Clark Gable y otros relatos.

CIENCIA... ¿FICCIÓN?...
(31 DE DICIEMBRE DE 1999)

Autora: Estrella Cardona Gamio

Sólo faltaban unas horas para que el siglo XX concluyese y precisamente la noche de aquél último día —la noche en la que las luces de la Tierra amenazaban con apagarse—, había sido elegida por el doctor F.J. Cinara, nacionalizado norteamericano pero de inconcreto origen europeo, para revelar al mundo, y eran sus propias palabras, "la más importante noticia científica de toda la historia de la Humanidad". La cual parecía iba a dejar pequeños los descubrimientos de Galileo, Newton, Einstein y su Teoría de la Relatividad. Pero, y esto era lo más desconcertante, el sabio afirmaba solemne, que con aquella nueva quedaría inaugurada oficialmente la Era de Acuario, cosa que hizo que muchos se rascaran pensativos la cabeza, porque no es lógico que todo un científico, astrofísico por añadidura, desbarre hacia los polémicos terrenos de la New Age. No obstante, F.J. Cinara, era un hombre muy serio y, por tanto, sus palabras despertaron la consiguiente expectación. En fin, el caso es que en la última noche del 31 de diciembre de 1999, y en Estocolmo (algún malicioso ya había sugerido que F.J. Cinara pretendía hacer méritos para el Nobel), el ilustre científico iba a asombrar al planeta entero con su descubrimiento.

Daban las 11 p.m., cuando F.J. Cinara, escoltado por sus dos hijas que eran también sus colaboradoras, tomaba asiento delante de las cámaras de televisión en programa internacional vía satélite en directo.

F.J. Cinara poseía una imagen simpática de anciano de 70 años, con sus blancos cabellos y el agradable rostro bastante terso para su edad.

Escuchó complacido las palabras de bienvenida del presentador y seguidamente comenzó a hablar ante la curiosidad de miles de millones de personas.

—Todos ustedes se preguntarán a que viene que este viejo científico se entrometa en sus vidas el último día del año, del siglo y del milenio, o el primero, según se mire, cuando unos se están preparando a despedirle y otros lo están recibiendo o festejando como se merece, mas, precisamente por ello, al ser la frontera entre dos siglos, he elegido esta fecha... —sonrió con cierta picardía—. Bien, damas y caballeros, el descubrimiento que les va a ser revelado es fruto de muchos años de investigación paciente y, a la postre, incrédula, ya que el resultado es de lo más inconcebible... Aunque muy cierto pese a todas las discrepancias a las que pueda dar origen, que las habrá señores, las habrá...

La teoría del Big-Bang, la explosión inicial que formó nuestro cosmos, llevó a los científicos a pensar que el universo, a raíz de ese colosal estallido, se expandía, es decir, se dilataba, otros científicos aseguraron que después del Big-Bang vendría el Big-Crunch, o sea, el movimiento a la inversa, la contracción del Universo, y todo se fue en dimes y diretes al respecto, hasta que hace algunos años, y aquí debo mencionar a la casualidad, tal circunstancia me llevó a descubrir que en toda esa hipotética fuerza de expansión HABÍA UN LÍMITE para nuestro universo conocido, y ese límite era una superficie dura a la que podríamos definir como una barrera circular.

Se probase por dónde se probase, aquella barrera estaba por todas partes, o sea, que no podía haber más expansión, es decir, que había un límite para el Universo Infinito. Semejante hallazgo me sorprendió enormemente ya que no parecía tener una base en la que sustentarse.

¿Qué era lo que frenaba la fuerza de expansión del Big-Bang sin involucionarlo hacia el Big-Crunch? Bien, señores, después de investigar exhaustivamente, creo estar en condiciones de dar una respuesta.

Si según las leyes del principio antrópico "vemos el universo de la forma que es, porque si fuera diferente, no estaríamos aquí para observarlo", siempre hemos visto, o creído ver, lo que nuestra visión de perspectiva nos sugería.

En la Edad Media decíase que el sol giraba entorno a la Tierra, porque tal impresión comunica, y mucho después hemos citado las explosiones cósmicas que conducen al Big-Bang, o sea, a un principio... Se ha hablado de infinitas distancias en el Espacio, de un Universo Ilimitado... Y nos encontramos con una muralla circular.

Señores, nuestro universo se encuentra contenido dentro de un tubo y éste no es una supercuerda o túnel que procure viajes a través del tiempo, se trata simplemente de que el Big-Bang y la creación posterior que conllevó, se hallan circunscritas a un limitado, aunque inmenso, espacio circular cerrado, de inimaginable diámetro y longitud... con un final o abertura, insospechado.

F.J. Cinara hizo una pausa efectista mientras en sus ojos brillaba la más irónica de las expresiones, pero dado su prestigio nadie podía llegar a suponer que, o se hubiera vuelto loco o estuviese burlándose de la multitudinaria audiencia, lo cual, por otra parte, resultaba a todas luces inverosímil.

El presentador, desconcertado, preguntó entonces.

—Doctor, no acabo de comprenderle bien, y creo que todos compartimos esta confusión. ¿Si estamos metidos dentro de un tubo, de dónde procede ese tubo o a qué pertenece?

A lo cual F.J. Cinara respondió tranquilamente en lo que ha quedado como la respuesta más polémica de la historia de la ciencia:

—Amigo mío, querría que cuantas gentes estén viendo el programa, asimilaran lo que voy a decir como una gran lección de humildad, que falta nos hace, créame, porque si algo caracteriza al ser humano es la prepotencia de imaginarse el ombligo del mundo...

Ese tubo no es sino un fragmento del intestino de cierta entidad orgánica de otro universo, llamémosle animalillo para entendernos, del que ni sabemos, ni podemos, imaginar absolutamente nada, al menos por el momento.


Enlace relacionado: COMIENZA EL AÑO LEYENDO UN RELATO DE CIENCIA-FICCIÓN

miércoles, 10 de noviembre de 2010

El alcohol es más peligroso que las otras drogas

Una de las noticias de los últimos días que más nos han sorprendido por su obviedad (obviedad no reconocida hasta el momento y, además, con un retraso considerable), es la pública, y científica, aceptación de que el alcohol es una droga dura tan temible, o más, que las habituales, heroína, cocaína, etc.

Hasta el momento el alcohol era sólo cosa de borrachos, esos tristes y risibles seres que andan tambaleándose por las calles agarrados a una botella de cerveza o a un tetrabrik de vino peleón. Porque en las drogadicciones, como en todo, existen categorías, a más caro el producto a consumir mayor importancia cobra y sus compradores no son seres de chiste barato sino pobres esclavizados por la droga; nadie se ríe de un drogadicto pero sí de un borracho.

Y ahora resulta que sesudos observadores descubren que el alcohol es una droga dura otorgándole así un certificado de mala conducta aprobado por unanimidad. Un poco tarde, ¿no?

Lo que la convierte en la más peligrosa de las drogas es que se halla al alcance de la mano de cualquiera, desde un adulto hasta un pre adolescente al que la madre envía a llenar la botella en la bodega del barrio.

Hay que tener presente que el alcohólico es un enfermo y que precisa de esa adicción para sobrevivir, no es un vicioso, es un enfermo, y el alcohol que tan generosamente se expende en las tiendas, no ya su tentación sino su perdición. Ahora, hay que aclarar algo, el alcohol únicamente hace daño a los alcohólicos, no a quienes no lo son, pero como eso es muy difícil saberlo hasta que tristemente llega el momento de la verdad, pues la gente ni se fija en los detalles, entonces vienen las sorpresas.

El alcoholismo nace con la persona y se desarrolla a lo largo de su vida, por ello no es nada recomendable empezar a dar a los niños un vasito de vino en las comidas para que tengan fuerza, porque el vino no da fuerza, la fuerza la da una alimentación sana y variada.

Yo tengo una novela Adriel B –la novela de una alcohólica-, en la que trato el problema desde la raíz explicando los cómos y los por qués, y dando respuesta a muchas preguntas que nadie se hace, y en él digo lisa, llana y claramente lo que ahora los investigadores acaban de descubrir llenos de asombro.

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EL ALCOHOL ES MÁS PELIGROSO QUE LAS OTRAS DROGAS Copyright 2010 Estrella Cardona Gamio
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martes, 28 de septiembre de 2010

Tradiciones ¿culto al pasado o involución?

He leído, no hace mucho, que para que una tradición se considere como tal, ha de tener 100 o más años de existencia, y yo me pregunto ¿el término "100 o más años", cuántos años de más contabiliza?

No, no es tan sencillo , ni un hablar por hablar; este "cien o más años", ¿cuántos son en realidad?

Todo eso viene a colación de un tema muy candente en la actualidad, ¿se puede torturar impunemente a los animales alegando sacrosantas tradiciones a las cuales se les agrega la coletilla de que "los animales no sufren"... ¿Qué es eso de que no sufren, acaso no tienen sistema nervioso para sentir el dolor, y no sólo físico sino también moral? Un perro sufre si se le abandona porque no entiende lo que ha sucedido; en su leal cabeza no entra que su querido amo haya decidido prescindir de él, ni tampoco entiende el por qué se le pega sin motivo, o se le ahorca si tiene la desgracia de ser el perro de un cazador, o se le tiene enjaulado en una infame perrera que el estado subvenciona, subvención que los animales no ven porque va a parar a los bolsillos de quienes dicen que se ocupan de ellos. Esto son daños morales para un perro. Daños morales que también puede sufrir un gato, porque los animales tienen sentimientos, todos los animales, los domésticos y los no domésticos y sufren: por ejemplo los toros, los sufridos toros que mueren en la plaza a mayor gloria del diestro que con sus sangrantes despojos en las manos, rabo y dos orejas, es sacado en hombros entre el frenesí de la afición, los sufridos toros, y correbous, que son embolados, ensogados, que son alanceados, el Toro de la Vega, siguiendo tradiciones ancestrales. La del Toro de la Vega recuerda mucho a la caza del mamut, extinguido por el hombre, sólo que en aquellos tiempos tenía una explicación, el prehistórico no podía ir al supermercado.

Dejando al mamut tranquilo, por suerte para él, en nuestros tecnificados tiempos llenos de progreso, avances científicos y cultura a derrochar, ahora resulta que nos aferramos de manera enfermiza a tradiciones completamente obsoletas, ¿por qué? Eso sólo puede demostrar una cosa, que el hombre prehistórico aún convive entre nosotros aunque muchos se sientan ofendidos y digan que no, pero yo me remito a los hechos, elocuentes por ellos mismos.

Para concluir quiero evocar una antigua tradición que supongo sería muy del agrado de bastantes caballeros, por no decir de todos: el derecho de pernada.

En los tiempos feudales, el señor del castillo tenía el privilegio de pasar la noche de bodas con toda campesina que se casara en sus tierras. A quien no le hacía ninguna gracia era al novio, por supuesto, pero, ¡ah, señores!, era una tradición.

Hoy en día no hay señores feudales, aunque siempre habrá hombres de poder, y si somos tan respetuosos con las tradiciones...

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TRADICIONES ¿CULTO AL PASADO O INVOLUCIÓN? Copyrihgt 2010 Estrella Cardona Gamio
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